Junio 21- Interrelaciones entre el territorio y los determinantes sociales de la salud.

 "Si el objetivo es crear sociedades más sanas, el grado de responsabilidad debe ser más amplio".

Para entender lo anteriormente dicho, se debe tener en cuenta que actualmente los determinantes sociales (las condiciones sociales y económicas en que las personas nacen, crecen, viven) son las que ejercen una mayor influencia sobre la salud de la población en general, ya que son aquellas que dan paso a que se presente una enfermedad. Por lo que no es solamente brindar un servicio de atención médica que llegue a todos, sino que se debe procurar en hacer veeduría para que no hayan brechas tan grandes respecto a la calidad de vida de las comunidades; también se debe buscar que aquellas políticas en salud pública que se quieran implementar, sean igual de beneficiosas tanto para las personas que hacen parte del grupo social más desventajado como para el grupo más favorecido, pero que en lo posible NO hayan diferencias abismales en las condiciones sociales y económicas entre los distintos grupos sociales. 

Tales determinantes sociales en salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son diez: 

En cada una de ellas nos plantean también las implicaciones en el ámbito político que se pueden tener en cuenta para detener sus consecuencias negativas en la sociedad. 

1- La pendiente social: a medida que descendemos por la escala social, se va acortando la esperanza de vida, ya que, los que están en la escala más baja tienen condiciones desfavorables en cada uno de los ámbitos de su vida. Una de las políticas que hay en esta materia es el hecho de pensar en diferentes mecanismos o un tipo de impulso que permitan compensar las desventajas en los grupos sociales menos favorecidos. 

2- El estrés: el mantener en un estado de tensión alto sostenido por un tiempo prolongado puede hacer que una persona sea más vulnerable a afecciones como la diabetes, infecciones, presión alta, etc. En este caso, los gobiernos deberían incentivar los programas de bienestar que ofrezcan soluciones tanto a los problemas psicosociales como a las necesidades materiales. 

3- Los primeros años de vida: estos son fundamentales en el desarrollo a futuro de cada individuo, desde las relaciones padre-hijo o prevenir el maltrato infantil. La mejor manera de reducir los riesgos que tienen los niños al vivir en condiciones desfavorables es mejorar la atención preventiva antes del primer embarazo y también dar acompañamiento a los padres primerizos. 

4- La exclusión social:  en el caso de la pobreza, la marginación social y las discriminaciones pueden llegar a costar vidas porque hacen que a largo plazo se genere un resentimiento entre las personas. En el ámbito político las legislaciones pueden ayudar a proteger a las minorías y a los grupos vulnerables de la discriminación y la exclusión social. 

5- El trabajo: las metodologías y las relaciones sociales en el lugar de trabajo son igualmente importantes para la salud como lo es el hecho en sí de poder tener un cargo y trabajar. Es importante tener un balance entre la exigencia que hay y el nivel de control que se hace del mismo, ver que tan favorable es el espacio de trabajo para el empleador. De esta forma, algo que se puede hacer en este caso es mejorar las condiciones laborales para todos los trabajadores, teniendo en cuenta su importancia en la toma de decisiones y revisar sus necesidades. 

6- El desempleo: Las tasas de desempleo más elevadas causan más enfermedades y muertes prematuras, esto porque el no tener un empleo que te permita sustentar económicamente tus necesidades, hace que resulten tanto consecuencias psicológicas negativas como el surgimiento de enfermedades a razón de las malas condiciones de vida. Para lo anterior, los gobiernos deben fomentar el empleo y la contratación a jóvenes profesionales. 

7- El apoyo social: Las personas que reciben poco apoyo social y emocional de los demás, están más expuestas a experimentar menos sentimientos de bienestar. Respecto a lo que se puede hacer desde el ámbito político, sería muy bueno que en todas las áreas se evitaran aquellas prácticas que señalan a otras personas como socialmente inferiores, ya que eso genera más segregación social. 

8- La adicción: el consumo de drogas es una respuesta a la desintegración social, los consumidores lo hacen para ignorar situaciones complicadas que están viviendo. Para controlar tal consumo, se puede optar por una educación que permita dar otras formas de consumo menos dañinas y que permitan un mejoramiento paulatino en su salud.

9-Los alimentos: una buena dieta y un suministro de comida adecuado constituyen dos de los factores más determinantes en la promoción de la salud y bienestar, todo el mundo debería poder acceder a los alimentos, que son fundamentales para tener una salud alimentaria adecuada. Sería bueno que los gobiernos garanticen un apoyo a la agricultura sostenible y local que permite un suministro de alimentos mucho mayor. 

10- El transporte: aunque lo que más se busca es tener una moto o un carro propio, en realidad aquello que puede ser también una buena opción es caminar o montar en bicicleta; además de que te permite ejercitarte también te permite interaccionar con otros transeúntes. Algo que se puede hacer en el ámbito político para favorecerlo es que por medio de políticas locales y nacionales se debe invertir mucho más en incentivar la tendencia a viajar en bicicleta o a pie entre todas las personas. 

Teniendo en cuenta todo lo anterior queda aún más claro la importancia de los determinantes sociales en salud y cómo estos de verdad tienen relación directa con la aparición de enfermedades en los diferentes grupos sociales; ya sean los más desfavorecidos o también siendo aplicable para las personas que no tienen mayores problemas económicos. La intervenciones en salud pública y sanidad son fundamentales para que desde un proyecto estructural se puedan tener resultados favorables para todos.

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